Infusión de manzanilla: beneficios, contraindicaciones y cómo prepararla bien

La infusión de manzanilla (Matricaria chamomilla) es una de las tisanas más usadas en Europa por su efecto digestivo y calmante. En esta guía práctica verás qué beneficios están mejor respaldados, cómo prepararla bien para que no amargue y qué precauciones conviene tener en cuenta.

Infusión de manzanilla caliente con flores de manzanilla secas, beneficios y propiedades naturales para la salud.
Una taza de infusión de manzanilla, ideal para relajarse y cuidar la salud de forma natural.

Beneficios principales

1) Digestivo suave

La manzanilla se usa tradicionalmente para gases, digestiones pesadas y espasmos intestinales. Sus compuestos (apigenina, bisabolol) explican su efecto carminativo y antiespasmódico.

2) Relajante ligero

Una taza caliente puede ayudar a reducir la tensión y facilitar el descanso. No es un sedante potente, pero sí un apoyo suave en rutinas de higiene del sueño.

3) Antiinflamatorio tópico

En forma de compresas o colutorios, se emplea para irritaciones leves de piel y boca. Para usos externos, evita zonas abiertas o muy sensibles.

Nota: Estos usos proceden de la fitoterapia tradicional y de revisiones clínicas. No sustituyen el consejo médico ni tratamientos prescritos.

Contraindicaciones de la manzanilla

  • Alergias: si eres alérgico/a a plantas de la familia Asteraceae (ambrosía, crisantemo, margaritas), evita su uso.
  • Embarazo y lactancia: consumo ocasional como infusión alimentaria suele considerarse de bajo riesgo, pero consulta siempre con tu profesional de salud.
  • Anticoagulantes: puede potenciar el efecto de fármacos con acción anticoagulante. Si tomas medicación, consulta primero.
  • Niños/as: no ofrecer infusiones muy concentradas; prioriza agua y consulta al pediatra.

Cómo preparar la infusión de manzanilla (sin que amargue)

Ingredientes (1 taza):

  • 1 cucharadita colmada (≈ 1,5–2 g) de flores de manzanilla seca (o 1 bolsita).
  • 200–250 ml de agua a punto de ebullición.

Paso a paso:

  1. Calienta el agua hasta casi hervir (90–95 °C).
  2. Apaga el fuego y añade la manzanilla.
  3. Tapa y deja infusionar 5–7 min.
  4. Cuela y sirve. Endulza al gusto (miel o estevia).

Consejo: infusionar más de 7–8 minutos puede amargar la bebida.

Dosis y frecuencia

  • 1 taza tras las comidas principales si hay molestias digestivas.
  • Para descanso: 1 taza 30–45 min antes de dormir.

¿Mejor bolsitas o a granel?

  • Bolsitas: cómodas y estables; el contenido viene estandarizado.
  • A granel: mayor control de calidad si el proveedor es fiable. Conserva en bote opaco y en lugar fresco y seco.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿La manzanilla adelgaza?
No. Puede ayudar con la retención de líquidos por su efecto diurético suave, pero no quema grasa.

¿Puedo tomarla a diario?
Sí, en dosis moderadas y si no hay contraindicaciones personales.

¿Sirve para los ojos?
No apliques infusiones directamente en los ojos: riesgo de irritación/contaminación. Consulta a un profesional.

Conclusión

La manzanilla es una aliada clásica para el bienestar digestivo y la relajación ligera. Preparándola correctamente y respetando las precauciones, puede ser una rutina saludable y agradable.

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